Kiruna es una ciudad del remoto norte de Suecia, de 19,000 habitantes y su nombre proviene viene del idioma Saami Giron, que significa “perdiz nival” que es una ave blanca nativa de las zonas norteñas. Esta ave se encuentra en el escudo de la ciudad, junto al símbolo del hierro que simboliza la industria minera, de vital importancia para la ciudad.
Kiruna nació y se desarrolló gracias a que está asentada junto a la mina de hierro más grande del mundo, y este mismo motivo puede llevar a su desaparición, pues el pueblo se está hundiendo lentamente y corre el riesgo de una catástrofe que el pueblo caiga dentro del gran agujero creado por la explotación.
La ciudad fue creada a partir de 1900, sus calles se proyectaron para proteger a los habitantes de los gélidos vientos polares, y cuando se creó, fue uno de los mayores proyectos de la historia de Suecia. Pero en vista de este hundimiento paulatino de su terreno, el gobierno local ha proyectado que la mayoría de las casas afectadas por este hundimiento se cargarán en grandes camiones y se llevarán a su nueva posición.
Sin embargo, los edificios grandes como el Ayuntamiento, necesitarán mucho más trabajo, y los tendrán que cortar por piezas para, como ellos dicen, “ponerlo en algún lugar donde dure otros 100 años”. Ya se están llevando la planificación del traslado a la nueva ciudad. Seguramente éste será uno de los primeros ejemplos en los que se podrán basar otras ciudades que, durante este siglo, se vean inmersas en procesos de desindustrialización.
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